Chile
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FAMILIA DE ACOGIDA EN CHILE RIGOBERTO MARIANJEL DUARTE TRABAJADOR SOCIAL MAGISTER EN TRABAJO SOCIAL COORDINADOR UNIDAD DE PROTECCION DE DERECHOS SENAME REGION DEL BIO-BIO

deprode.sename8@sename.tie.cl     -   uprode.sename8@sename.cl

Introducción

La Convención Internacional de los Derechos del Niño, ratificada por el Gobierno de Chile en el año 1990, enmarca la obligación del Estado de apoyar y fortalecer a las familias en el ejercicio de los roles que les son propios respecto a crianza y educación de los hijos; considerando aquí por igual la responsabilidad de la madre y del padre. Así, los progenitores, por sobre cualquier otra institución de la sociedad, deben asumir la responsabilidad primordial de protección y cuidado de los hijos e hijas y el resguardo del ejercicio de los derechos de los que ellos son titulares.

En ese contexto, el Servicio Nacional de Menores aborda la intervención en familia como una de las estrategias fundamentales para la tarea de restitución de derechos y reinserción social de los sujetos de atención de los programas de Protección de Derechos. De esa manera, la red de atención institucional opera efectuando por un tiempo determinado la atención de los niños, niñas y adolescentes que ingresan al sistema, pero sin la intención de sustituir o reemplazar el rol fundamental de los padres, sino -muy por el contrario- para el desarrollo de intervenciones dirigidas a la solución y reparación de las situaciones que están afectando al grupo familiar.

Ello, con la voluntad de procurar la permanencia del niño, niña o adolescente en su propia familia siempre que sea posible. (Artículo N° 5 CIDN), por lo que SENAME privilegia los programas que se desarrollan en el propio entorno del niño o niña, estableciendo que la privación del medio familiar como medida de protección, debe constituir una medida de excepción dentro del conjunto de programas destinados a la protección de derechos de la infancia y adolescencia vulnerada.

Familias de Acogida

El Programa de Familias de Acogida es una modalidad del sistema de protección residencial, que consiste en integrar a un grupo familiar alternativo a aquellos niños, niñas y adolescentes, que producto de una vulneración de derechos y   debido a una decisión judicial, deben ser separados de su grupo familiar de origen , mientras se realizan las acciones para restablecer su derecho a vivir   con éste. Se trabaja principalmente con familiares de los niños, niñas y adolescentes,   que tenga la capacidad para, con apoyo especializado, hacerse cargo del niño durante el tiempo que deberá estar separado de su familia de origen.

De esta forma, se seguirá respetando el derecho del niño a vivir en su familia, estando protegido en un ambiente conocido y con personas con las cuales tiene o establecerá lazos afectivos duraderos. Cuando no exista la posibilidad de una familia de acogida perteneciente a la red familiar del niño o niña, y también para algunas situaciones particulares que serán tratadas posteriormente, las familias de acogida serán conformadas por un grupo familiar no vinculado filialmente al niño o niña.

En el país existen 60 (diciembre 2004) programas pertenecientes a entidades privadas subvencionadas por el Servicio Nacional de Menores, Servicio dependiente del Ministerio de Justicia,   que trabajan con esta modalidad, atendiendo a un total de 4580 niños(as) y jóvenes, las principales causales de ingreso que presentan los niños(as) atendidos en este programa están asociados; a victimas de violencia o malos tratos con un   30,8% y   con un   24,8%    aquellos que presentan dificultad en rol parental, respecto de las edades, el 73 % es menor   de 13 años, en relación al sexo no existen grandes diferencias entre niñas y varones, el 50.7% son niñas.

Su objetivo general es ; otorgar una atención residencial de calidad, en una familia de acogida, que permita ejercer sus derechos a niños, niñas y adolescentes que han sufrido una vulneración de sus derechos y que mediante una medida de protección han debido ser separados de su grupo familiar de origen, apoyando especializadamente a la familia de origen para restablecer las condiciones que permitan al niño, niña o adolescente volver en el más breve plazo a vivir en su familia. En estos programas son   atendidos en familias de acogida (red familiar), preferentemente, niños de 2 a 17 años, 11 meses y 29 días. Respecto de los niños de 0 a 1 años 11 meses 29 días, se deberá evaluar caso a caso, teniendo como preocupación no separar a hermanos/as. Para familias de acogida fuera de la red familiar se atenderán, preferentemente, niños y niñas de edad preescolar, escolar y adolescentes (2 a 17 años, 11 meses 29 días), salvo excepciones.

Es importante considerar que la permanencia de niños, niñas y adolescentes en estos programas no será superior al tiempo necesario para que el grupo familiar de origen logre la habilitación en su rol de cuidado y protección, se considera que la permanencia de un niño(a), no debiera superar los 24 meses, exceptuando situaciones en que se justifique claramente la necesidad de aumentar este plazo. Este programa realiza su gestión metodológica en dos áreas de trabajo estrechamente coordinadas:

•  La primera trabaja con la familia que acoge al niño, niña o adolescente que ingresa al Programa, asegurando la idoneidad de la familia de acogida y trabajando aspectos específicos que facilitarán el adecuado cuidado del niño (afectividad, estimulación, normas, relación con familia de origen, etc). En el caso de las familias de Acogida fuera de su red familiar, se debe asegurar además el perfeccionamiento, capacitación y especialización.

•  La segunda se encuentra orientada a la superación de la vulneración de derechos que ocasionó la separación del niño, niña o adolescente, planificando acciones tendientes a restituir los derechos vulnerados y a reparar el daño, trabajando para crear las condiciones familiares que le permitan volver en el más breve plazo a vivir con su familia de origen. Esta planificación incluye la coordinación con otras instituciones u organizaciones especializadas en temáticas como maltrato infantil, salud mental, etc. El programa debe intervenir con el niño o niña, con la familia de acogida de la red familiar, vincular, o familias de acogida fuera de la red familiar, y   la familia de origen

•  La intervención con la familia de acogida de la red familiar debe enfatizar aspectos relacionados con la resolución adecuada de conflictos que se presentan en la dinámica familiar, pautas de crianza, desarrollo de habilidades y potenciación de los recursos de cada miembro en particular y del grupo familiar como tal. Así también, se debe orientar al conocimiento y uso adecuado, de acuerdo a las necesidades, de los recursos y beneficios disponibles en la comunidad, tanto de carácter formal como informal. En los casos en que sea necesaria una atención de mayor especialización (como casos en que los niños han sufrido abuso sexual, maltrato grave, problemas psiquiátricos, etc) el programa deberá coordinar la atención con equipos de atención especializados (proyectos financiados por SENAME, Sistemas de Salud, etc).

•  La Intervención en familias de acogida fuera de la red familiar   debe estar destinada a que la familia de acogida logre proteger los derechos de los niños, entregando un ambiente cálido y acogedor, y una relación acorde con las necesidades y, si existen, dificultades del niño.   El Programa trabajará en la capacitación, asesoría, acompañamiento y evaluación de la familia de acogida.

•  La intervención con la familia de origen realizada por el Programa deberá estar dirigida a que el niño o niña se reintegre en el plazo más breve posible a su familia de origen. Para ello se debe trabajar directamente con ésta, planificando una intervención que permita la potenciación o desarrollo de sus habilidades para el cuidado y protección de sus hijos. Se sugiere realizar un contrato con la familia de origen, que regule la relación con la familia de acogida y con el Programa (especialmente respecto de los compromisos adquiridos). En este programa se considera las siguientes las siguientes fases:

•  Realizar la evaluación de los casos derivados por Tribunales. Incluye la evaluación del niño, de su familia de origen y de la red familiar del niño, para determinar la familia en mejores condiciones para hacerse cargo del niño.

•  Diseñar un plan de intervención en cada caso, que incluye al niño, su familia de acogida y su familia de origen.

•  Ejecutar el plan de intervención, reevaluarlo permanentemente y realizar las modificaciones oportunas en el mismo.

•  Promover el retorno del niño, niña o adolescente a su grupo familiar, lo que incluye seguimiento del caso para evaluar la efectividad de las medidas adoptadas y finalmente el egreso definitivo del programa. Los resultados que se esperan del   programa

•  100% de ambas familias participa en el proceso de reinserción socio-familiar.

•  100% de niños y niñas con necesidades básicas satisfechas.

•  100% de niños y niñas están adecuadamente protegidos y reciben buen trato.

•  70% de las familias de origen asume su función de cuidado, crianza y protección de sus hijos e hijas para su reincorporación familiar.

•  100% de familias de origen fortalecen vínculos afectivos con sus hijos / as

•  100% de adolescentes habilitados para la vida independiente (cuando corresponda).

Nota: Documento elaborado en base a las Orientaciones Técnicas de Familias de Acogida

Con familia de origen nos referimos a aquellas personas   a cargo de los niños, y que debieran cumplir con los roles de cuidado, crianza y formación, y respecto de los cuales el Tribunal ha determinado que el niño debe ser separado de ellos. Generalmente son familiares cercanos: madre, padre, abuelos, que se han hecho cargo del niño y, en la mayoría de los casos tienen su tuición.

Nos referimos a miembros de la red familiar del niño, como abuelos, tíos, primos, etc, que no están a cargo del cuidado y crianza de los niños. También consideramos aquí a   personas de la red social del niño y la familia, que han desarrollado algún vínculo con éstos, y que, por lo tanto, se constituyen en referentes significativos, como por ejemplo padrinos, vecinos, amigos de la familia, etc.